Radón y Salud. Parte I

En febrero del 2018 entró en vigor la aplicación de la normativa europea 2013/59/EURATOM, en la que se establecen normas de seguridad básicas para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes en especial al gas Radón. En nuestro país todavía no se han establecido las medidas correctoras necesarias para minimizar el impacto en la salud de este gas letal.

En este post dividido en dos partes, se hablará de las características físicas del gas, factores que favorecen su aparición en los interiores, sus efectos sobre la salud, las concentraciones admisibles, técnicas de medición, prevención y saneamiento.

 

Qué es el gas Radón

El gas Radón es y ha sido un contaminante interior silencioso y muy peligroso, que emite radiación ionizante y emana desde las rocas graníticas hacia los interiores habitados. En 1869, Henri Becquerel descubrió que el Uranio emitía radiaciones ionizantes y desde entonces los efectos de éstas sobre la salud se han ido conociendo poco a poco. Es un tipo de energía liberada en la desintegración atómica en forma de ondas electromagnéticas muy energéticas y de altísima frecuencia (rayos gamma o rayos X) o partículas (partículas alfa y beta o neutrones). Este fenómeno es conocido como radiactividad. Los elementos inestables que se desintegran y emiten radiación ionizante se denominan radionucleótidos.

Figura 1.1 Molécula de radón

radon1

Fuente: http://keithcom.com/atoms/index.php

El radón es un gas noble y radioactivo, procedente de la desintegración del Ra226, emana por toda la superficie terrestre y se filtra por pequeñas grietas en la solera o muros del terreno (M2.2.4). Es incoloro, inodoro, insípido e invisible. Es muy volátil, más pesado que el aire y soluble en agua.

Una vez liberado en el medio inicia su desintegración. Al cabo de unos 4 días su concentración ha disminuido a la mitad y al cabo de unos 15-16 prácticamente se ha desintegrado del todo.

Figura 1.2  Gráfica de la vida media del Radón

radon2

Fuente. http://www.librosmaravillosos.com/brevehistoriaquimica/capitulo13.html

 

Fuentes y factores que favorecen su concentración

La presencia de gas radón en el interior de las viviendas puede ser debido a factores diversos (geológicos, atmosféricos, materiales de construcción, ventilación, defectos constructivos…)

Factores de origen natural

Los factores de origen natural que más influyen en la presencia de radón en el interior de las viviendas son:

.-La naturaleza geológica del terreno sobre el que se cimienta el edificio. Si está situado sobre un afloramiento rocoso, de rocas graníticas y/o pizarrosas (que contienen trazas de Uranio 238), es muy probable que tenga más emanaciones de este gas. Casi todos los países tienen mapas predictivos en los que clasifican el nivel de emisión del subsuelo. En España, el Consejo de Seguridad Nuclear ha elaborado un mapa de potencial de radón en España:

Figura 1.3 Mapa de potencial de radón en España.

Fuente: Consejo de Seguridad Nuclear.

Este mapa interactivo de toda España, podéis consultarlo con más detalles en el siguiente link:

https://www.csn.es/mapa-del-potencial-de-radon-en-espana

-La fracturación y permeabilidad del terreno. Terrenos muy fracturados o secos tienen más niveles de emisión que los compactos y saturados.

-La situación de la vivienda sobre el terreno, en las laderas de las montañas suelen encontrarse concentraciones más elevadas que en los valles (que suelen ser lugares de depósitos sedimentarios de tipo arcilloso o calizo, normalmente poco emisores de este gas).

-Las condiciones meteorológicas. Al llover, el suelo se satura y el gas radón se ve obligado a salir por las grietas y espacios donde el suelo está seco (como en los sótanos o partes bajas de las viviendas) liberándose al espacio interior. También las situaciones con bajas presiones favorecen su emisión desde las rocas al ambiente al aumentar el gradiente de presiones entre el suelo y el ambiente. En épocas de calor se emite más Radón desde el suelo. En situaciones de brisas o vientos, hace que haya menor concentración en el interior debido a la ventilación. Además, en invierno, cuando el suelo se hiela, la resistencia del terreno es mayor a la salida del radón y éste entra más en las viviendas, ya que el agua dificulta la salida del radón

Estos factores hacen que en términos generales, la concentración de este gas que puede observarse en una vivienda sea un 50 % inferior en verano que en invierno (1)

Factores no naturales

Los factores no naturales que más influyen en la presencia de radón en el interior de las viviendas son:

-Los materiales empleados en su construcción (2). Se estima que los materiales son los responsables de un 20-30% del Radón que puede encontrarse en el interior de una vivienda. Entre éstos destacan los morteros y hormigones realizados con algunos cementos de escorias radioactivas. Hormigones ligeros provenientes de esquistos aluminosos y pizarras arcillosas. Algunos tipos de ladrillos, clinker y cerámicas de pasta roja, y también algunos yesos. Algún tipo de pizarra arcillosa. Algunas baldosas antiguas con el color característico en rojo cuyo colorante era el Uranio.

Respecto al granito, según el Doctor Luis S.Quindós Poncela, catedrático y director del Laboratorio de Radiactividad Ambiental de la Universidad de Cantabria, la emisión de gas radón procedente del 99 % de las encimeras de granito pulidas no son significativas (3-4 Bq/m2/hora) comparadas con un suelo (40 Bq/m2/hora). La superficie ocupada por una encimera de granito de 4 metros lineales una cocina de unos 2,4 m2 que respecto a una vivienda de unos 100 m2 representa el 2.4 % del total.

-El grado de ventilación de la vivienda, siendo en verano cuando menos concentración se detecta, al estar las ventanas más abiertas. Ampliaremos estos datos en el apartado de prevención y saneamiento.

 

Vías de entrada

Las vías de entrada y de circulación del gas radón más frecuentes en las viviendas son:

-Grietas en muros de contención o paredes o suelos

-Juntas constructivas o estructurales

-Sumideros, desagües y tubos de saneamiento

-Suministro de agua, electricidad con juntas mal selladas…

-Ventanas y puertas

-Chimeneas de aspiración

-Escalera, falsos techos

-Pozos de agua

Figura 1.4 Fuentes de entrada de Radón en el interior de las viviendas

radon4

Fuente: elaboración propia

 

Efectos en la salud

El radón es clasificado como cancerígeno del Grupo 1, (carcinógeno demostrado para el ser humano)  por la Organización Mundial de la Salud (OMS/IARC) (3) y la Environmental Protection Agency (EPA) de EE.UU, siendo la primera causa de cáncer de pulmón en personas no fumadoras y el segundo en personas fumadoras.

Se considera que en Galicia causa una muerte al día, a nivel del Estado español entre 1500-2000 muertes anuales y en Estados Unidos 21.000 muertes anuales (4). Estudios noruegos sugieren una relación entre las enfermedades neurodegenerativas tales como esclerosis múltiple, Alzheimer o Parkinson  y la exposición al gas Radón (5).

Se está estudiando la incidencia en los cánceres de tipo digestivo por la ingesta de agua que contiene concentraciones elevadas de gas radón.

Su peligrosidad reside en que tanto el gas inhalado como las partículas de polvo interior a las que se adhiere, una vez inhalados y dentro de los pulmones; el radón continúa su cadena de desintegración a Po 214 ->Pb214->Bi-214 y Pb210. En cada transmutación se liberan partículas a, b y rayos Ɣ. Por ejemplo, la liberación de una partícula a puede producir más de 70000 ionizaciones (6), es decir, puede alterar el equilibrio eléctrico de las moléculas de los diferentes elementos químicos de nuestro cuerpo y finalmente dañar el aparato respiratorio interno.Estudiando sus efectos en el cuerpo a nivel celular nos encontramos que:

.-Se produce una desnaturalización (pérdida de la estructura natural) de las proteínas

.-Modifica la membrana celular al alterar los lípidos que la contienen

.-Altera la energía y estructura de los glúcidos.

 

Concentraciones del gas tolerables

Según la OMS (7), se desconoce el umbral mínimo de riesgo a la exposición de este gas, ya que en principio, cualquier partícula radioactiva podría desencadenar fallos en la replica del ADN, desencadenando procesos celulares que derivan en cáncer. Según los datos de este organismo:

La concentración media de radón al aire libre varía de 5 Bq/m3 (8) a 15 Bq/m3. En cambio, en espacios cerrados, las concentraciones de radón son más elevadas, en especial en lugares como minas, cuevas y plantas de tratamiento de aguas, donde se registran los niveles más altos. En edificios (como viviendas, escuelas y oficinas), las concentraciones de radón varían de <10 Bq/m3 hasta más de 10000 Bq/m3.

Este mismo organismo apunta que un incremento de la concentración en el interior 100 Bq/m3 significa un aumento de la incidencia del cáncer de pulmón en un 16 % más.

La concentración media de radón (9) en los hogares de los europeos fue de 97 Bq/m3, pero en un 11% de los mismos se alcanzaron concentraciones superiores a 200 Bq/m3. Los países con unos niveles estimados de radón fueron la República Checa, Serbia, Finlandia y Luxemburgo. En los hogares de las personas con cáncer de pulmón las concentraciones medias de este gas fueron de 104 Bq/m3.

De acuerdo con la publicación “Radón, un gas radioactivo de origen natural en casa”, publicado por la Universidad de Cantabria, muestra que al menos un 24 % de los hogares españoles tienen niveles de radón superiores a 92 Bq/m3.

Figura 1.5 Porcentaje de viviendas

radon5

Fuente: “Radón, un gas radioactivo de origen natural en casa Luis Santiago Quindós Poncela. Universidad de Cantabria. 2002. pp.30

            Haciendo una recopilación de las diferentes recomendaciones a nivel mundial de las concentraciones de radón admisibles en espacios interiores nos encontramos:

            - OMS: 200 Bq/m3 para viviendas existentes, 100 Bq/m3 para nuevas viviendas

            - EPA: 150 Bq/m3

            - Recomendación 90/143 EURATOM (Europa): 400 Bq/m3 para viviendas existentes,             200 Bq/m3 para nuevas viviendas.

            - ICRP  (1993):  200 Bq/m3 a 600 Bq/m3  (10)

            - Reino Unido: 200 Bq/m3

            En países como Noruega es obligatorio cada año hacer un estudio de Radón en el interior de las viviendas y en Estados Unidos las viviendas con más de 150 Bq/m3 antes de ser vendidas deben ofrecer soluciones de aminorar estas concentraciones.

 

 

[1] “Radón, un gas radioactivo de origen natural en casa Luis Santiago Quindós Poncela. Universidad de Cantabria. 2002. pp.13

 

[2] El radón en suelos, rocas, materiales de construcción y aguas subterráneas de las Islas Canarias

Orientales. ULPGC.2015.Tesis doctoral. D. Héctor Eulogio Alonso Hernández

 

[3] IARC : Agencia internacional para la Investigación sobre el Cáncer

 

[4] https://www.epa.gov/radon/health-risk-radon

[5] http://www.iaea.org/inis/collection/NCLCollectionStore/_Public/38/027/38027852.pdf

[6] http://www.uco.es/~fa1orgim/fisica/archivos/Radiacciones/ER$G04.pdf

[7] http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs291/es/

[8] Bq/m3: número de desintegraciones en un metro cúbico

[9] An overview of Radon surveys in Europe. European Commission. 2005

[10] ICRP: Comisión internacional de protección Radiológica

 

Segunda parte de este artículo disponible aquí

Comentarios potenciados por CComment

 

Archivos

Por autor

Por etiquetas

Boletín de suscripción

Si quieres estar al día de lo que publicamos, Introduce tu email para recibir noticias y nuevos artículos del blog

Please enable the javascript to submit this form

Links

PECCEM

LogoIEB

LogoEQSDS