RADÓN Y SALUD. PARTE II

Segunda parte del post sobre radón

Cómo detectar el gas Radón:

Las mediciones de gas Radón se encuentran estandarizadas por los organismos de control europeos y con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y se sigue el mismo protocolo para medir los lugares de trabajo que para las viviendas. Cualquier medición debe estar hecha por una persona experta que sepa interpretar los datos y manejar el instrumental. Además de la duración de la medición, deben tenerse en cuenta los factores ambientales y estacionales que pudieran dar valores alejados de la media.

Existen tres tipos de medidas, las medidas instantáneas, rápidas de bajo coste y poco precisas, las medidas de lectura continua que requieren de una evaluación constante y de largos periodos de tiempo y las medidas integrales que miden concentraciones promedio en períodos largos y que las hacen las más adecuadas para la inspección.

Figura 1.6 Diferentes aparatos presentes en el mercado para medir Radón

Fuente: Elaboración propia

 

  • El Canary, que se puede encontrar por unos 250 €, tiene una fiabilidad próxima al 95 % en mediciones de más de dos semanas, da valores de concentración para 1 dia, 7 dias y a de larga duración.
  • El Ramon, de un precio similar, también necesita dos semanas y tiene una fiabilidad el 90 %.
  • El Radón Alert Victoria es un detector instantáneo en tiempo real, pero no muestra la concentración y es el más asequible de todos.
  • El Doseman Sarad, da una medición fiable al 90% en dos horas. Es muy rápido y sirve también para hacer mediciones sobre el terreno del radón contenido en el suelo
  • El Radón Scout/Scout Plus Sarad, es un medidor de radón profesional con grabación de las mediciones de alta precisión.

Estos dos últimos son aparatos profesionales y de un elevado coste.

Para realizar estas mediciones, es recomendable contar con especialistas que cuenten con los aparatos específicos y sigan los protocolos de medición recomendados con el CSN.

 

Prevención y saneamiento

La prevención es la mejor arma para evitar una exposición perjudicial al Radón. Se puede consultar a un especialista en mediciones que nos ayude a detectar posibles fuentes externas o internas. Los antiguos romanos, conocedores de la naturaleza perjudicial de este gas, para encontrar el buen dejaban pacer un rebaño de ovejas durante un año y observaban el estado de salud de los animales transcurrido ese tiempo. Actualmente muchos países tienen organismos oficiales dedicados al estudio de este gas en su geografía. En España, se puede consultar los siguientes enlaces para ver el grado de exposición del área donde se quiere construir o vivir. Ello nos dará una indicación del nivel de radón que puede provenir de fuentes naturales.

https://www.csn.es/mapa-del-potencial-de-radon-en-espana

Continuando con los antiguos romanos, conocedores de la naturaleza perjudicial de este gas, para evitar la entrada de este gas en el interior colocaban un encachado de piedra caliza compactada con un mortero de cal sellando poros a modo de barrera contra el radón.

 

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Desde el proyecto pueden elegirse materiales neutros y sin emisiones que nos ayuden a prevenir la creación de radón en el interior de las viviendas. Por ejemplo:

  • Materiales: Debe construirse sin materiales radioactivos de ningún tipo. Es conveniente elegir materiales de una misma familia y con un contador geiger fiable evaluar el que contenga menos radiación, especialmente si este material va a instalarse en el dormitorio. Entre los materiales con una baja radiactividad están la madera, la cal, el adobe, la paja, el yeso natural, areniscas, gravas calcáreas y entre los materiales con una elevada radiactividad están algunas baldosas de gres, yesos químicos, bloques de piedra pómez, desechos industriales, cenizas y escorias (utilizadas en la fabricación de algunos tipos de cemento y yesos)
  • Realizar un forjado sanitario ventilado o una solera ventilada elevada con encofrado perdido. Para garantizar la suficiente ventilación deben colocarse rejillas en extremos opuestos que permitan la ventilación cruzada y completa de toda esta cámara inferior.

Figura 1.7 Sistemas de encofrado perdido de polietileno que permiten realizar soleras ventiladas

 

Fuente: http://www.aislenvas.es/producto/granchio/

Si las medidas deben aplicarse a posteriori o se comprueba que la ventilación del forjado sanitario o solera ventilada no son suficientes y tenemos radón en el interior, es necesaria la instalación de un sistema de ventilación forzada que renueve constantemente el aire estancado de estas cámaras.

  • Colocación de una lámina estanca o antiradón en soleras/forjados y en los muros circundantes en contacto con el terreno. Es imprescindible garantizar su total estanqueidad e integridad ya que la más mínima fisura, punción o rotura elimina por completo el efecto barrera de estanqueidad (al igual que cualquier poro en las láminas impermeabilizantes de cubierta, que hacen aparecer goteras). Casi todas las empresas que fabrican productos impermeabilizantes tienen láminas específicas antiradón. Todas estas láminas tienen una garantía de 10 años, por lo que deben realizarse mediciones de comprobación regularmente, especialmente cuando se ha llegado aparentemente al final de la garantía de la lámina

Figura 1.8 Ejemplo de lámina antiradón

Fuente: https://ecospai.com/hermeticidad-al-aire/#92d470e22a3150129

  • Sellado de todas las juntas estructurales, grietas, accesos de instalaciones, enchufes puntos de conexión con cámaras, juntas de pavimentos con perímetro y estructura, desagües en sótanos. Al ser una solución que confía en un producto químico , debe revisarse cada cierto tiempo la estanqueidad de estas juntas y realizar mediciones de comprobación.

 

MEDIDAS DE SANEAMIENTO

Si tras una medición ya se detecta radón en el interior, además de las medidas expuestas anteriormente, sería necesario sacar el radón del interior, con lo que pueden aplicarse:

  • Distribuir los espacios y sus huecos de ventilación para favorecer la ventilación natural cruzada del interior. En sótanos debería instalarse un sistema de extracción de aire directo al techo que funcionara de forma continua.
  • Sistemas de despresurización del suelo. Estos sistemas buscan forzar al radón a que se concentre en unas arquetas situadas por debajo del nivel del forjado inferior y desde éstas ya sea por sistemas de ventilación forzada de extracción o bien por tiro natural hacen que el radón evacue hacia el techo.
  • Sondas geotérmicas a gran profundidad junto con un sistema de extracción continuo, estudiando en número mínimo a colocar entre ellas y su distribución en los cimientos del edificio.
  • Ventilación forzada de los espacios naturales, que además garantice una renovación del aire interior que evite la acumulación del gas. Este punto entra en contradicción con el apartado del CTE DB HS-03 y especialmente con el standard  PassivHaus, pues ambos obligan a una ventilación mecánica controlada con un número muy limitado de renovaciones de aire por hora.

 

A partir de aquí y conociendo ya la lógica de las medidas de prevención y saneamiento del apartado anterior, tenemos las claves para reducir nuestra exposición al radón y de esta manera contribuir a preservar nuestras salud y bienestar.

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