Yo me quedo en casa, ¡en casa Sana!

Las circunstancias sobrevenidas los últimos días nos han puesto en una situación completamente nueva e inimaginable en todas las facetas de nuestras vidas. Por encima de factores económicos, sociales o emocionales, ahora el reto consiste en preservar nuestra salud del contagio del COVID-19 sin olvidar aquella maravillosa definición de la OMS: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente la ausencia de enfermedad”.

 El confinamiento en casa se presenta como la principal medida contra la expansión del virus, así que ahora permanecemos en casa el 100% de nuestro tiempo reduciendo hábitos tan saludables como la exposición moderada al sol, el aire puro, el contacto con la naturaleza, el ejercicio físico… Por otra parte, un sistema inmunológico fuerte es la principal defensa contra el coronavirus y otras muchas agresiones a nuestro organismo, siendo los factores ambientales la causa de más del 30% de las enfermedades según la propia OMS.

Así que convertir nuestra casa en una Casa Sana es fundamental en este momento; hacer de ella un espacio cuyos “factores ambientales” nos ayuden a reforzar nuestro organismo. En este breve artículo proponemos 10 medidas inmediatas, sencillas y urgentes para minimizar los factores de riesgo ambiental que día tras día a día afectan negativamente a nuestro estado de bienestar físico sin que seamos conscientes de ello.

Vamos allá:

  1. Ventila la casa varias veces al día, especialmente después de actividades que generan humedad (ducha, fregado…). Además, la concentración de personas es sinónimo de emisión de CO2, un gas nocivo que reduce el bienestar. La ventilación cruzada (abrir ventanas en fachadas opuestas simultáneamente) durante unos 10 minutos asegura una renovación del aire suficiente para poder respirar aire sano. Recuerda que el aire exterior siempre es más puro que el interior, especialmente estos días de reducción de tráfico y emisiones industriales. Además, con las ventanas abiertas aprovechas la radiación solar ultravioleta (filtrada por los vidrios), necesaria para sintetizar la vitamina D, tan importante para el equilibrio del calcio y del fósforo
  2. La carga de sustancias químicas de productos de limpieza convencionales es alta, y ahora limpiamos más y con más gente en casa, aumentando la inhalación de estos tóxicos. Por lo tanto, sustituye los productos de limpieza convencionales y olorosos por otros naturales, como vinagre de limpieza, bicarbonato o jabón natural. El alcohol al 70%, sustitutivo de la lejía, permite desinfectar manillas, griferías, teclados, móviles… sin contaminar el aire interior.
  3. Quizás vivas en una casa nueva, que todavía no ha secado la humedad de obra, o que ha sido pintada recientemente con pinturas o barnices convencionales; quizás hayas aprovechado estos días para realizar actividades de bricolaje utilizando siliconas, colas, masillas… La humedad de obra y la carga tóxica de todos esos productos es una seria amenaza para tu salud; ventila la casa incluso más veces al día y combínalo con la calefacción para ayudar a secar y limitar el período de emisión de disolventes tóxicos.
  4. Elimina el radiodespertador de tu mesilla de noche o aléjalo al menos 1,5 m de la cama, al igual que cualquier otro aparato eléctrico o electrónico. El campo magnético alterno producido, reconocido por la OMS como posiblemente carcinógeno, y la corta distancia a nuestra cabeza es una amenaza que afecta a millones de personas.
  5. Desenchufa los aparatos que tengas cerca del lugar de descanso; la lámpara de mesilla de noche, el cargador de móvil en el dormitorio y otros, ya que el campo eléctrico alterno producido podría ser excesivo. Si utilizas una cama o sillón reclinable eléctrico, su desenchufado es especialmente importante durante la fase de sueño o descanso debido al largo tiempo de exposición y la escasa distancia a nuestro cuerpo.
  6. En este sentido, es posible que el cabecero de tu cama apoye sobre una pared con un cableado a la altura de la cabeza o que sea la pared medianera con otra vivienda que cuente con otra instalación eléctrica o quizás con aparatos electrodomésticos al otro lado de la pared. Los campos eléctrico y magnético producidos podrían ser muy elevados; como solución urgente podrías alejar la cama unos centímetros de la pared; en la mayor parte de los casos, un aumento de la distancia a la fuente emisora reduce bastante la radiación.
  7. Desconecta el wifi y el resto de sistemas transmisión de datos inalámbricos (Smart tv, portátil con conexión, estación meteorológica, nuevos electrodomésticos con wifi incorporado…), al menos cuando no estén en uso o durante la noche. Todas las tecnologías sin cable de transmisión funcionan mediante ondas electromagnéticas que son dañinas para el organismo. El siguiente paso consiste en sustituir de manera permanente la conexión inalámbrica por conexión por cable y “capar” definitivamente la emisión de nuestros Router y aparatos electrónicos, lo cual requiere un poco más de habilidad o un apoyo profesional. Esta conexión por cable es necesaria en casos de teletrabajo o clases on line, sobre todo para menores, debido a la elevada intensidad de emisión, corta distancia al router, tiempo prolongado de exposición y efectos biológicos especialmente perjudiciales de la radiación pulsada del wifi.
  1. Olvídate del teléfono fijo inalámbrico y vuelve al teléfono tradicional por cable, ahora que estamos en casa y podemos hacer uso de un cómodo sofá junto al teléfono. Si necesitas un poco más de movilidad mientras hablas, existen inalámbricos con función “full eco” o “eco DECT plus” que limitan la emisión de ondas electromagnéticas al menos mientras no están en uso. Los teléfonos inalámbricos son los aparatos que más contaminación electromagnética han introducido en nuestros hogares desde hace años.
  2. Un uso responsable de la telefonía móvil aumentará nuestra calidad de vida, actual y futura; hábitos como activar el “modo avión” durante la noche o desactivar el modo “wifi”, “datos” o “bluetooth” mientras no se usan, utilizar el “manos libres” cuando se habla o dejar el móvil alejado del cuerpo son medidas que permitirán librarnos de una importante dosis de contaminación electromagnética producida por nuestros teléfonos móviles.
  3. Y la última recomendación, quizás la más crítica en cuanto a sus efectos en el sistema respiratorio y, por lo tanto, a la respuesta frente al coronavirus. Muchas viviendas están afectadas por proliferación de humedades y mohos, visibles o invisibles. Si tu higrómetro te indica humedades habituales de más del 70% en el interior o si observas manchas negras en las paredes, debes tomar medidas urgentes: desinfecta aquellas paredes o techos infestados de mohos con alcohol al 70% en spray (importantísimo: ¡no remover!) e intensifica la ventilación a primera hora de la mañana y última de la tarde, dejando entrar aire más frío al interior para favorecer el secado de las superficies. Los mohos contaminan el aire interior con peligrosos tóxicos que afectan al sistema respiratorio (asma, alergias…); para eliminarlos deberás incidir en su causa una vez acabado el confinamiento, contando con profesionales y tomando las medidas oportunas.

Todas estas medidas te permitirán reducir algunos de los factores de riesgo que alteran tu salud y la de las personas con las que compartes tu vida y tu casa. No obstante, no dejan de ser medidas inmediatas y provisionales que en gran parte de las viviendas, especialmente en los lugares de descanso y permanencia, no serán suficientes. En efecto, en este sencillo decálogo no hemos considerado otros factores menos habituales, menos urgentes o sobre los que no se puede incidir de manera individual, pero que a medio y largo plazo pueden resultar determinantes de nuestro estado de salud.

Una vez tomada conciencia de la influencia de los factores ambientales de nuestra casa en la salud, efectuadas estas medidas básicas y adquirida la información necesaria (nuestro blog te puede ayudar), te recomendamos contar con profesionales para realizar el análisis individualizado de tu vivienda y plantear las medidas necesarias para su saneamiento.

Desde la perspectiva holística de la Bioconstrucción que plantea la formación del IEB, los y las profesionales de Bihho que trabajamos en Mediciones de Bioconstrucción y Salud del Hábitat podemos ayudarte a conseguir una Casa Sana y, con ello, avanzar hacia ese estado de “completo bienestar” que define la OMS como Salud.

En este sentido, queremos aportar nuestro apoyo en estos momentos a quienes necesiten asesorarse para aplicar medidas de saneamiento en sus viviendas ofreciendo un servicio gratuito de consultas cortas por teléfono (Miguel Martínez de Morentin: 948537323 y Silvia de Santos: 947270924) o a través de los comentarios escritos abajo al pie de este artículo.

Burgos - Nafarroa, 21 de marzo de 2020

Miguel Martínez de Morentin Morrás, Arquitecto.
Silvia de Santos García, Arquitecta.
Miembros de grupo BIHHO, Mediciones de Radiaciones, Tóxicos y Contaminación Microbiológica en el Hábitat

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